jueves, 25 de noviembre de 2010

Unos dias en la Villa de Lerma (19-11-2010 a 21-11-2010)


Habitacion 413 del Parador Nacional




Palacio Ducal (Parador Nacional)




Mirador de los Arcos



Monasterio de Silos


Parador de Siguenza

Lerma es una villa de fundación prerromana, de tribus celtibéricas (vacceos) (su propio nombre tiene resonancias celtibéricas). Tierra de paso, situada en lugar estratégico que domina el río Arlanza, vivió diferentes culturas: romanos, suevos, visigodos, árabes... Desde el año 900, el avance cristiano sitúa su frontera en el río Arlanza, iniciándose su repoblación, e instalando a lo largo del río una serie de posiciones fuertes y castillos, entre los que se encontraba el de Lerma.El lugar elegido para emplazar Lerma no pudo ser más adecuado, encrucijada de caminos y con unas inmejorables condiciones físicas y topográficas.Muy pronto el pequeño caserío se amuralla, disponiendo de cuatro puertas de entrada, de las que se conserva el llamado "Arco de la Cárcel", puerta principal de la antigua muralla medieval.
Cerca de Lerma, Almanzor vence al Conde Sancho García en las peñas de Cervera, momento en que Lerma sufre por última vez los efectos del castigo musulmán.
En el siglo XI empieza a vivir los tiempos de los señoríos, pasando a formar parte de los reinos leonés y aragonés. Tienen lugar las luchas entre los Castro y los Lara, nobles belicosos, que se enfrentarán en repetidas ocasiones a los reyes castellanos en sus luchas dinásticas (Fernando III "El Santo" y Alfonso XI, "El del Salado", sitiaron en varias ocasiones la villa de Lerma).

Extinguido el linaje de los Lara, la villa pasó a formar parte de las propiedades del Rey, continuando como realenga hasta 1414, en que Fernando de Antequera hizo donación de la villa y sus propiedades con todos sus términos a Diego Gómez de Sandoval y Rojas por su apoyo en la batalla de Antequera y las luchas contra el Conde de Urgel.
Poco a poco Lerma abandona el espíritu guerrero y la vida turbulenta y agitada de sus antecesores, convirtiéndose en fiel servidora de la familia real.
        
En 1574 Don Francisco Gómez de Sandoval y Rojas recibió el mayorazgo de la Casa, como IV Conde de Lerma y V Marqués de Denia. El primer paso fue convertir en ducado el título de Conde, llevando a segundo término el marquesado de Denia y fijando en Lerma la cabeza de sus estados
        
El traslado de la Corte española a Valladolid en enero de 1601 fue decisivo para que el Duque de Lerma concibiera la idea de crear una corte propia en su villa, para restringir aún más el núcleo cortesano alrededor de Felipe III, que mostraba escaso interés y poca capacidad por los asuntos políticos y de gobierno.

Veinte años se mantuvo el Duque de Lerma como privado del rey. Durante este período Lerma se vio engrandecida y favorecida. Bajo su patrocinio, entre 1600 y 1617, se erigió uno de los conjuntos Histórico-Artísticos mejor conservados de España, de estilo Herreriano. En él intervinieron los mejores arquitectos reales de la época, Francisco de Mora, Juan Gómez de Mora y Fray Alberto de la Madre de Dios.
        
Lerma se convirtió en Corte de Recreo, adonde acudían personajes relevantes y artistas (Góngora, Lope de Vega ... ), y se celebraban fiestas y banquetes en honor de los Reyes de España. En Lerma nació el séptimo hijo de Felipe III, la Infanta Margarita, que fue bautizada con toda pompa y solemnidad en el Convento de las Clarisas.
Obtuvo el Duque exorbitantes concesiones reales, en títulos y riquezas. El ducado de Lerma comprendía 40 villas y lugares de señorío y seis de behetría, que con sus impuestos engrosaron las arcas ducales. Parte de ellos los invirtió Don Francisco en la construcción de edificios en su villa: el Palacio Ducal, la Plaza Mayor de Armas con sus edificaciones, seis monasterios y una Iglesia Colegial, aparte de reparaciones en otros edificios; también estableció una industria de paños y tintes, una imprenta con licencia real, y un hospital. Antes de su precipitada caída del poder, se acogió a la dignidad cardenalicia, para escapar a las iras y a las amenazas de sus numerosos enemigos. Alejado de la Corte en 1620, los últimos días de su vida transcurrieron entre Lerma y Valladolid, obligado a devolver las enormes sumas que había defraudado. Murió en Valladolid el 18 de mayo de 1625. Sus sucesores, entre pleitos y devoluciones, hicieron que aquel conato de vida cortesana se fuera apagando, y quedara olvidada la villa en lo restante del siglo XVII.
Muchos escritores de los siglos XVIII y XIX relatan en sus crónicas viajeras los encantos pintorescos y exóticos de esta villa castellana, destacando la monumentalidad y frialdad del Palacio Ducal, y la belleza del paisaje.Durante la guerra de la Independencia fue ocupada por las tropas francesas, al ser paso obligado y punto de apoyo necesario en las rutas de correos y convoyes, y, a pesar de la casi continua guarnición extranjera, centro de operaciones de grupos guerrilleros. La retirada de las tropas imperiales trajo consecuencias nefastas: incendiaron el Palacio y saquearon los conventos, perdiéndose joyas y obras de arte de un valor incalculable. Durante las guerras carlistas, los "soldados liberales" convivieron en armonía pacífica con los religiosos de la villa.El Decreto desamortizador de Mendizábal supuso un duro golpe para la vida monástica. Se abandonaron propiedades y de los seis monasterios, tres quedaron deshabitados.

A pesar de las guerras, desamortizaciones... Lerma puede presumir de su rico Patrimonio, y todo aquel que la visita queda sorprendidos de la desbordante Historia que posee. Existen unas  “Visitas-Guiadas” que acercan al turista a la época del S. XVII, rememorando las soberbias fiestas del Duque, visitando la Colegiata y Monasterios, los pasadizos, la vida del heroico Cura Merino...

Hoy en día Lerma es una de las villas más visitadas en la provincia de Burgos, conservando en lo posible, el tesoro legado por sus antepasados, con un futuro prometedor en cuanto a Turismo (motor de la comarca) con el Parador Nacional; el Polígono Industrial; empresas de embutidos, bizcochos, o textil (Amaya Arzuaga); los Vinos de la “Ribera del Arlanza”...


jueves, 11 de noviembre de 2010

Etapa 2: Roncesvalles - Zubiri

Tras un día de montaña carente de núcleos habitados, la segunda etapa promete un guión diferente. Hasta Espinal, pasando antes por Burguete, el perfil es llano y alterna tramos boscosos con extensas zonas de prados poblados por ganado. A continuación salta a escena el valle de Erro haciendo gala de sus hayedos y robledales y de su cambiante orografía: se sube Mezkiritz y se desciende hasta Bizkarreta y Lintzoain para afrontar el puerto de Erro. Por un último, mágico y vertiginoso descenso entre boj, portillos que se abren y cierran y escalones se llega hasta las puertas de Zubiri y el valle de Esteribar.

  
Itinerario
Desde el albergue Itzandegia salimos a la N-135 y, tras un corto trecho, cogemos un camino que nace junto al arcén derecho y que discurre por un bosque de hayas y robles. Pasados cien metros puede verse al otro lado de la carretera y, a través de las ramas, la cruz de los Peregrinos, un crucero gótico que fue trasladado a este lugar en el año 1880 por el Prior don Francisco Polite. El bucólico paseo termina al llegar junto a las naves del polígono Ipetea, punto donde giramos a la izquierda para salir a la N-135 y entrar en Burguete. La calle San Nicolás y la carretera son todo uno, así que por ella atravesamos el pueblo, ya que no hay arcén entre las robustas casas blasonadas y el asfalto (Km 2,8).

Pasada la iglesia de San Nicolás, torcemos a la derecha junto a una sucursal bancaria para cruzar una pasarela sobre un arroyo que baja hacia el río Urrobi. Continuamos por una pista, flanqueada por algunas naves y extensas praderas pobladas por ganado y bosquetes de hoja caduca. Tras sortear varios cauces de agua por vados rudimentarios de piedra y solventar un repecho, salimos a una pista asfaltada desde la que se aprecian los tejados rojos de Espinal y por la que bajamos hasta este primer pueblo del valle de Erro. Nos internamos en el casco urbano para salir a la N-135 a la altura de la moderna iglesia de San Bartolomé. Giramos a la derecha y seguimos por la acera casi rozando las fachadas blancas de dos y tres alturas. Justo después de un paso de peatones giramos a la izquierda y por pistas de diferente piso subimos hasta el alto de Mezkiritz, donde junto a la carretera hay una lápida con la imagen labrada de la Virgen de Roncesvalles (Km 8,2).

Al cruzar la carretera ¡ojo!, porque podemos despistarnos y coger la senda que no es. Hay una que lleva a los Altos de Errebelu pero nosotros debemos seguir la indicada por el mojón jacobeo. Una cancela metálica nos anima a entrar en el hayedo y a descender por él. Rodeados también de boj, acebos y helechos avanzamos hacia la siguiente población. Un último tramo, algo resbaladizo si ha llovido, nos deja junto a la carretera pero en su lugar cogemos un camino artificial empedrado que llega hasta Bizkarreta, fin de etapa en el siglo XII gracias a la existencia de un hospital de peregrinos. (Km 11,4). La abandonamos junto a la "tiendica de Biskarret" y ponemos rumbo a Lintzoain, distante casi dos kilómetros (Km 13,3).

Una vez en Lintzoain pasamos junto al frontón y torcemos a la derecha para coger un carretil de cemento muy empinado que afrontaremos con resuello. Se sigue por pista de gravilla - un mojón se encarga de recordarnos los cuatro kilómetros que restan hasta el alto de Erro - y se continúa a través de una estrecha senda. Las primeras rampas son las más duras pero la pendiente cede y el camino se ensancha. Incluso hay buenos tramos en claro descenso, como el que nos lleva hasta el mismo alto de Erro, donde cruzamos la N-135 (Km 17,8). Cogemos una pista y a los setecientos metros dejamos a un lado la Venta del Puerto, antigua posada que hoy se encuentra en estado lamentable y hace las veces de establo. Después la bajada se hace más patente, nos lleva a abrir y cerrar un par de portillos y nos sorprende con algún tramo de escalones. Al final nos presentamos en el puente de la Rabia sobre el río Arga, construcción por la que accedemos a Zubiri y al valle de Esteribar (Km 21,5).

Dificultades
Carretera N-135:
Hay que prestar atención porque son varias las veces que se cruza la N-135. Además hay que tener cuidado en el paso por Burguete porque no hay arcén.

Trazado rompepiernas:
Tras Espinal el perfil se endurece, pero abundan más las bajadas que las subidas. La ascensión al alto de Erro no entraña ninguna dificultad. A la salida de Lintzoain asustan las primeras rampas pero luego se vuelve mucho más llevadera.

Observaciones
En los 21,5 kilómetros que separan Roncesvalles de Zubiri no hay albergues de peregrinos intermedios. Sin embargo, Burguete, Espinal, Bizkarreta y Lintzoain tienen alojamientos privados.
Si salimos muy temprano de Roncesvalles podemos desayunar en Burguete. Hay una cafetería pasada la iglesia. En Espinal y Bizkarreta también hay tiendas donde comprar comida.
En Zubiri hay un bar junto al polideportivo que sirve comidas y cenas para el peregrino.

Qué ver, qué hacer
AURITZ/BURGUETE:
"Al llegar al extremo de la cuesta, divisamos los tejados rojos y las casas blancas de Burguete, desparramadas por el llano". Esta cita es de Ernest Hemingway, el escritor americano que inmortalizó Burguete en su obra Fiesta. Como refleja en su novela de 1926, además de vivir con pasión los Sanfermines gustaba de venir a Burguete a pescar y relajarse del bullicio de la ciudad. Burguete es un pueblo de paso vertebrado en torno a la calle San Nicolás, poblada a izquierda y derecha por casas blasonadas de los siglos XVIII y XIX.

Iglesia de San Nicolás de Bari:
La fachada renacentista fue labrada en 1699 por el beratarra Juan de Miura. En el interior del templo destaca el retablo mayor barroco.

VALLE DE ERRO:
Pasado Burguete, el Camino de Santiago penetra en los dominios del valle pirenaico de Erro. De entre sus 12 núcleos poblacionales, el itinerario jacobeo se adentra en los cascos urbanos de Aurizberri/Espinal, Bizkarreta/Gerendiain y Lintzoain. En el puerto de Erro, divisoria entre el clima atlántico y el submediterráneo, se abandona el valle para descender al valle de Esteribar.

Aurizberri/Espinal:
Espinal, fundado en el año 1269 por el rey Navarro Teobaldo II (1253-1370) es la localidad más grande del valle de Erro. Al igual que Burguete, es un pueblo de servicios dividido por la N-135. Su iglesia de San Bartolomé se construyó en el 1961.

Bizkarreta/Gerendiain (Biskarret):
Allá por el siglo XII, la antigua Biscaretum había un hospital de peregrinos pero hoy ya no queda rastro de aquello. La iglesia de San Pedro, reformada profusamente a finales del siglo XVIII, aún conserva su portada románica del siglo XIII.

Lintzoain:
Lintzoain es el centro geográfico del valle y su capital administrativa. Su iglesia de San Saturnino de piedra rosácea es románica del siglo XIII y fue reformada en el XVI. Alberga dos retablos más tardíos de los siglos XVII y XVIII. Está situada en lo alto del pueblo y hay que desviarse unos ciento cincuenta metros para visitarla.

ZUBIRI:
Zubiri, pueblo del puente en euskera, es la primera localidad del valle de Esteribar en el Camino de Santiago. Es también el núcleo más grande y la capital administrativa del valle. En Zubiri, el peregrino tiene el primer encuentro con el río Arga, cauce que le acompañará durante dos etapas más hasta Puente la Reina. Precisamente, sobre este río se alza un puente medieval de dos ojos conocido por el sobrenombre "de la Rabia", ya que por una tradición se obligaba a los animales a que pasasen por el pilar central para sanar de esta enfermedad. La iglesia de San Martín es de nueva planta ya que la antigua se utilizó durante la guerra carlista como cuartel y fue destruida en 1836 durante la contienda.

Monumento: Puente de la Rabia de Zubiri
Puente medieval de 2 ojos de medio punto y tajamares poligonales sobre el río Arga.
Existía la creencia de que los animales que daban una vuelta alrededor del pilar sanaban de la rabia.

Zubiri (el pueblo del puente en euskera) es la capital del valle. Su nombre se relaciona con el puente gótico denominado "de la rabia". Existía la creencia de que los animales que daban una vuelta alrededor de los estribos del mismo sanaban de tal enfermedad. Dicen también que en uno de esos pilares del puente se encuentran enterradas las reliquias de Santa Quiteria. Además, algunos aseguran que podría tratarse del mítico "Puente del Paraíso".

Zubiri, en sus orígenes, estaba formado por el núcleo existente entre el Puente de la Rabia y la Iglesia de San Esteban, extendiéndose a lo largo del camino-carretera, lo que permite hacerse una idea de la importancia de este puente Junto a él, y al borde de la ruta jacobea, estaba el hospital de Santa Magdalena. La iglesia fue utilizada durante la guerra carlista como cuartel y resultó destruida en 1836 durante la contienda.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Etapa 1: S. Jean Pied de Port - Roncesvalles


Como alternativa a Roncesvalles, la localidad francesa de Saint Jean Pied de Port se ha convertido en el punto de partida preferido para iniciar la peregrinación por el Camino Francés. La jornada inaugural reta al peregrino con un desnivel de más de 1250 metros pero le recompensa con un paisaje atlántico excepcional y el atractivo de traspasar a pie la frontera entre Francia y España.

El itinerario
El Camino Francés - el Camino por excelencia, la madre de todos los Caminos a Santiago - lo iniciamos en el puente medieval sobre el río Nive. Así accedemos a la rue d'Espagne, barrio de comerciantes y artesanos que apenas ha variado su fisonomía a lo largo de los siglos. Atravesamos la calle de una punta a otra para traspasar los muros derruidos de la antigua muralla y llegar hasta un poste de madera. Clavada, junto a una concha y la marca roja y blanca del GR 65, hay una señal que indica Chemin de Saint Jacques de Compostelle. Un terrible repecho nos recibe a continuación y conviene afrontarlo muy despacio, facilitando así el calentamiento progresivo en una etapa que va a exigirnos mucho esfuerzo y que hay que tomarse con mucha tranquilidad. Ascendiendo por la pista asfaltada, entre intermitentes barrios de casas como Iruleya y Erreculus y rodeados de verdes praderías, llegaremos al núcleo deHonto (Km 5).
Tras pasar las últimas casas, la pista nos da una pequeña tregua y ocupa su lugar una senda que gana la partida a la pendiente con una sucesión de curvas de herradura. Tras ella, y de nuevo con los pies sobre el asfalto, pasamos junto a una fuente y una mesa de orientación. Está emplazada en un excelente mirador desde el que se obtiene una panorámica de Saint Jean Pied de Port y la suave orografía de esta parte de la Aquitania francesa (Km 6,4). Un kilómetro más arriba llegamos hasta el albergue Orisson, una alternativa más para pasar la noche. Sobre todo para el viajero que haya iniciado la etapa al caer la tarde. Seguimos avanzando por la estrecha carretera de montaña, seguramente en compañía de ovejas de raza Manech y robustos caballos insensibles a los rigores del clima. Unos cuatro kilómetros más adelante, a unos cien metros y a mano izquierda, se puede distinguir sobre una cresta rocosa la talla de la Virgen de Biakorri, adornada con flores, collares, cruces, conchas y demás objetos ofrendados por los peregrinos (Km 11,3).
Tras veinte minutos de marcha pasamos el desvío que baja hasta la localidad francesa de Arnéguy y dos kilómetros más adelante, por fin, llegamos al punto clave de la jornada. Junto al arcén derecho hay un hito de piedra con una señal de madera tallada con la inscripción Roncevaux/Orreaga (Km 15). Significa abandonar la pista asfaltada y continuar por el suave piso del prado pirenaico. Nuestros pies lo agradecerán. Pasamos inmediatamente junto a una cruz y ascendemos a una loma, dejando a nuestra derecha un socorrido refugio de piedra. Tan sólo mil metros más restan para entrar en España y llegar al collado de Bentarte, donde encontramos la Fuente de Roldán, que recuerda al oficial de Carlomagno derrotado junto a su ejército en el año 778 por los vascones (Km 16,5). En breve, una triple señal de madera nos indica, entre otras opciones, que sigamos por la derecha hacia Roncesvalles. Por un hayedo y una pista forestal más desprotegida alcanzaremos el collado Lepoeder, la cota máxima de la etapa a 1430 metros de altura. (Km 20,5).
Aquí se presentan dos opciones para continuar bien señaladas en un poste de madera. La de la izquierda es la más corta (3,6 kilómetros hasta Roncesvalles), sin embargo con el hándicap de tener que descender por fuertes pendientes. La opción de la derecha es cuatrocientos metros más larga pero más suave y pasa por el alto de Ibañeta. Cuestión de gustos. Nosotros escogemos la más larga y descendemos por la pista asfaltada y atajando de vez en cuando. Las vistas son grandiosas y nos llevan a descubrir el paisaje de la etapa de mañana: bosques de hayas y Roncesvalles abriendo paso a Burguete y al valle de Erro. Llegamos así a Ibañeta, donde se encuentra la picudacapilla de San Salvador, construida en recuerdo de un antiguo cenobio que hacía sonar su campana para orientar a los peregrinos medievales (Km 24,1). A la etapa sólo le queda un suspiro y, tras pasar junto al Centro de Migración de Aves, nuestro itinerario se interna por el hayedo para llegar hasta Roncesvalles, representado por la Colegiata gótica de Santa María (Km 25,7).
Las dificultades
  • Continuo ascenso desde Saint Jean Pied de Port hasta el Collado Lepoeder:
Los primeros 20,5 kilómetros son un continuo ascenso que exige mucho esfuerzo. Es obligado llegar en un buen estado físico a esta primera etapa y tomársela con mucha tranquilidad. Hay que recordar que el Camino de Santiago es una carrera de fondo y no de velocidad. No la termina el más fuerte sino el más precavido.

  • ¿Problemas con la señalización?:

La señalización es buena pero esta etapa ostenta el récord de personas que se pierden, sobre todo en invierno, con nieve o con niebla. En invierno y en caso de prever mal tiempo lo mejor es optar por la ruta alternativa que asciende por la carretera. Recordar que al llegar al hito de piedra que señala Roncevaux/ Orreaga (Km 15), hay que abandonar la carretera e internarse monte a través. Desde 2010, una vez en España, la señalización de la etapa se ha reforzado con más de 80 postes numerados.
Observaciones
Para llegar hasta Saint Jean Pied de Port la mejor opción es coger el autobús de Pamplona a Roncesvalles.
Los horarios son los siguientes: 
Del 1 de julio al 1 de septiembre: de lunes a viernes sale a las 10:00 y a las 18:00 horas. Los sábados a las 9:30 y a las 16:00 horas. Los domingos y festivos no hay servicio.
El resto del año: de lunes a viernes sale, únicamente, a las 18:00 horas. Los sábados a las 16:00 horas. Los domingos y festivos no hay servicio. Pagando un suplemento se permiten transportar las bicicletas. Para más información: Autocares Artieda. Teléfono: 948 30 02 87.
Una vez en Roncesvalles, hay un servicio de taxis esperando a los peregrinos que quieran bajar a Saint Jean Pied de Port. Si alguien viaja en domingo puede coger un taxi desde Pamplona. Los teléfonos de Teletaxi son el 948 23 23 00 y el 948 35 13 35.
La compañía Alsa ofrece hasta el 31 de agosto de 2010 un servicio directo entre Pamplona y Saint Jean Pied de Port. Informarse en la estación de autobuses de Pamplona y en la web de alsa.
Esta etapa de montaña presenta una alternativa casi obligada en invierno o con mal tiempo. Sigue la carretera que asciende a Ibañeta por Arnéguy y Valcarlos. Está bien señalizada y se coge tras salir de la rue d'Espagne. En lugar de seguir la ruta que proponemos hay que desviarse a la derecha. Aunque no presenta dudas, los hospitaleros de Saint Jean Pied de Port tienen sobrada información.
Que ver y que hacer
  • SAINT JEAN PIED DE PORT:
    Saint Jean Pied de Port, en castellano San Juan Pie de Puerto, debe su nombre a su estratégica ubicación a los pies de las montañas fronterizas con España. Fue fundado en el siglo XII y desde 1234 fue capital de Ultrapuertos, una de las seis merindades del Reino de Navarra. A finales del siglo XVI pasó a formar parte de Francia y hoy es un cantón situado en el departamento de los Pirineos Atlánticos, en la región francesa de Aquitania.
    Saint Jean Pied de Port aún desprende un aura medieval gracias a su ciudadela posicionada en el alto, las rúas empedradas y comerciales de la Citadelle y d'Espagne, el conjunto formado por la iglesia y el puente sobre el río Nive, y el transitar de los miles de peregrinos que vienen caminando desde el centro de Europa o llegan desde España para iniciar la peregrinación.
    • Ciudadela: 
      Con unas dimensiones de 600 x 150 metros la Ciudadela fortificada de Saint Jean Pied de Port fue diseñada por el ingeniero militar Vauban durante el siglo XVII. Ocupó el lugar del antiguo castillo medieval y desde su ubicación se tienen unas vistas inmejorables de la localidad y del paisaje montañoso que la rodea.
    • Puerta de Santiago: 
      Situada en la parte alta de la localidad adentra a los peregrinos provenientes del norte y centro de Europa en la Rue de la Citadelle, una de las calles renombradas del centro histórico. A Saint Jean Pied de Port llegan ya unidos los caminantes europeos de las vías Turonense, Lemovicense y Podense, no así los de la vía Tolosana que penetran en España por el Puerto oscense de Somport y se unen a los demás peregrinos en Puente la Reina.
    • Iglesia de Notre Dame du Bout du Pont: 
      Templo fortaleza gótico situado, como su antiguo nombre francés indica, en un cabo del puente medieval sobre el río Nive. Ahora se conoce como Iglesia de la Asunción. Cuenta con una gran nave con dos vías laterales y dos coros y presenta un conjunto de pilares y columnas en piedra roja. Adosada a su estructura se encuentra la Puerta de Notre Dame, que bajando la Rue de la Citadelle da acceso a la Rue d'Espagne, antiguo barrio de comerciantes y artesanos.
  • IBAÑETA: 
    Tras coronar el collado Lepoeder, fin de la continua ascensión de la primera etapa, se inicia el anhelante descenso de cuatro kilómetros que conduce hasta el alto de Ibañeta. Aquí, a más de mil metros de altitud, se haya la picuda capilla de San Salvador, inaugurada en 1965 y que rememora la existencia de un antiguo monasterio que daba asistencia a los peregrinos medievales.
  • RONCESVALLES:
    Colegiata de Santa María: 
    Claro ejemplo del gótico francés en España, la iglesia de Santa María comenzó a construirse entre 1215 y 1221 bajo el mecenazgo del rey navarro Sancho VII El Fuerte. Debido a su estado de abandono y deterioro durante los siglos posteriores se reconstruyó gran parte del templo durante el siglo XVII. Consta de una planta de tres naves y en el presbiterio se alza la escultura de la Virgen de Roncesvalles, tallada en madera y bañada en plata en Toulouse en el siglo XIV. En el conjunto de la Colegiata también destaca el claustro, de planta cuadrada y levantado durante la primera mitad del siglo XVII.
    • Capilla de Santiago: 
      Pequeña construcción gótica del siglo XIII. Fue parroquia hasta el siglo XVIII y se restauró en el siglo XX.
    • Capilla del Espíritu Santo: 
      También conocida como Silo de Carlomagno, es la construcción más antigua de Roncesvalles. Es del siglo XII y en ella se ha dado sepultura a peregrinos.

Camino Francés

El Camino que une Saint Jean de Pied de Port (Donibane Garazi) con Santiago de Compostela es el eje más importante y popular de las peregrinaciones jacobeas.
Desde el descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago en Compostela, en el siglo IX, el Camino de Santiago se convirtió en la más importante ruta de peregrinación de la Europa medieval. El paso de los innumerables peregrinos que, movidos por su fe, se dirigían a Compostela desde todos los países europeos, sirvió como punto de partida de todo un desarrollo artístico, social y económico que dejó sus huellas a lo largo de todo el Camino de Santiago. En 1993,Año Jacobeo, se produce el resurgimiento peregrinal. La mezcla de reto deportivo con religiosidad, con búsqueda de lo auténtico y de uno mismo, todo ello escoltado por estilos románicos y góticos, entre caballeros templarios y monjes benedictinos, entre hayas y trigos, entre castaños y carvallos, entre leyendas y milagros hacen del Camino de Santiago una experiencia singular.

Mapa de los Caminos de Santiago

Jack Nicholson